Un toque.
El destino que vos quieras.
Tags NFC que llevan a cualquier link. Tu cliente apoya el teléfono y ya está ahí.
El QR te pide ocho pasos.
Sacar el teléfono, desbloquearlo, abrir la cámara, encuadrar, esperar. Con un tag, tu cliente solo lo apoya.
0,8 segundos.
Es lo que tarda desde que el teléfono toca el tag hasta que el link está abierto. Sin apps y sin cámara.
Cambiás el destino, no el tag.
Hoy tus reseñas, mañana el menú, el finde la promo. Lo editás desde el panel y el tag que ya está pegado sigue igual.
Cada toque queda registrado.
Cuántas veces lo tocaron, a qué hora y desde dónde. Sabés qué punto de contacto funciona.